Precursoras de la participación política femenina (1)



Antes de comenzar a hablar sobre la participación política de las mujeres en el siglo XX y XXI y reseñar sus vidas, me gustaría viajar en el tiempo hacia los siglos XVIII y XIX, cuando las mujeres se involucraban en las luchas por la independencia y servían a los ejércitos empuñando armas o como sostén económico.
No era de extrañar que aquellas mujeres participaran de actividades consideradas masculinas, acompañaran a sus parejas al campo de batalla, manejaran los negocios, vistieran como varones y tuvieran maestría en el uso del fusil, el lazo y la daga. Ellas participaban en las conversaciones sobre política y asuntos del virreynato, dejando asombrados a los extranjeros que visitaban estas tierras.
Las hubo guerreras, espías (conocidas como bomberas, que recababan información en cuarteles enemigos) y anfitrionas de tertulias donde se debatía sobre política y el futuro de los pueblos. Hubo damas de sociedad que contribuyeron con donaciones y otras que pertenecían a las clases populares y colaboraban con sus trabajos y escasos ingresos para solventar los gastos de los ejércitos libertadores. Aún las esclavas hicieron su aporte: se cuenta que la esclava María Eusebia Segovia dio un peso fuerte y se ofreció para servicio de cocina junto con sus dos hijos.
Comenzaré mencionando a Juana Azurduy (1780-18629), quien luchó por la Independencia en el norte argentino junto a su esposo Manuel Ascencio Padilla y que por su heroísmo fue premiada con el grado de teniente coronela. Dijo de ella Simón Bolivar: “Este país no debería llamarse Bolivia en mi homenaje, sino Padilla o Azurduy, porque son ellos los que lo hicieron libre”.
Manuela Pedraza fue la heroína de las Invasiones Inglesas y su actuación en ellas es uno de los antecedentes más importantes de participación femenina en la vida política argentina. Conocida como la tucumanesa luchó defendiendo la ciudad de Buenos Aires junto a su esposo, quien falleció en sus brazos. Se cuenta que Manuela tomó el fusil que dejó caer su marido y con el mató a quien había disparado contra su amor. Enceguecida, persiguió al pelotón enemigo y mató a otro soldado inglés con la bayoneta. Después le quitó el fusil y lo presentó como trofeo de guerra a Liniers.
Macacha Güemes (1776-1866) no solo era la hermana del general Martín Miguel de Güemes: también se convirtió en una de sus principales colaboradoras. Reconocida como una de las mujeres más importantes en la lucha por la independencia argentina integrando el ejército de gauchos (Los Infernales) que organizó junto con su hermano, también tuvo una destacada trayectoria pública en Salta, su provincia natal. Mientras su hermano Martín guerreaba con su ejército, ella conducía el gobierno de la provincia y desarmaba operaciones contra su gobierno. La élite salteña, disgustada por la idea de tener un gobierno gaucho, formó el partido opositor Patria Nueva. Para responder a esto, Macacha fundó junto con José Ignacio de Gorriti el partido Patria Vieja, que fue sostén del gobierno de Güemes hasta su fallecimiento.
Tal vez la más conocida de las mujeres de la época, y que recordamos de los textos escolares, sea Mariquita Sanchez de Thompson (1786-1868). Ella fue una de las pocas testigos de esa semana histórica y a través de sus cartas nos dejó un registro de su participación. Se dice que Mariquita nació a la política en 1810 y fue el rostro visible de un colectivo de mujeres de la elite rioplatense con fuerte participación en el período independentista. Recordemos que en su residencia sonaron pro primera vez las estrofas del Himno Nacional Argentino.

(Publicada en Noticias Electorales el 7 de diciembre de 2016)