La apropiación como concepto referido a las tecnologías de la información y comunicación fue trabajado inicialmente por investigadores franco-canadienses en los primeros estudios al respecto en las décadas de los setentas y de los ochentas; estos investigadores deseaban desarrollar una sociopolítica de los usos que resaltara la dimensión conflictiva de la apropiación de las tecnologías en el seno de las relaciones de producción y de reproducción de la economía capitalista.

Respecto de  la apropiación, resulta interesante la reflexión que realiza Serge Proulx, sociólogo francés que estudia la apropiación social de las tecnologías de la información y la comunicación en las cambiantes sociedades contemporáneas. Comenta el autor que Internet fue americana (estadounidense, aclaro yo) desde su nacimiento, involucrada con las fuerzas armadas, universidades, y después, las fuerzas del mercado capitalista. Así, la red estuvo teñida desde el comienzo por el lenguaje anglo-americano, lo cual se nota en los protocolos de interconexión y en los programas de software. Pero con el paso del tiempo, su uso se esparció por el mundo y los modelos culturales en torno suyo son ahora más plurales y heterogéneos, distanciándose gradualmente de la cultura angloamericana de origen. Afirma Proulx que “la innovación técnica es un proceso de creación dinámica: los rasgos de los aparatos son continuamente modificados”.

Otro autor, Michel de Certau, señala en sus trabajos cómo las prácticas de los usuarios marcan una diferencia con el programa que tratan de imponer la tecnocracia y las industrias culturales. Los usuarios son imprevisibles y, como tales, modifican y desvían los servicios que les son ofrecidos con otros usos que ellos prefieren. La noción de apropiación “permite describir el proceso de interiorización progresiva de competencias técnicas y cognitivas entre los individuos y los grupos que manejan cotidianamente estas tecnologías." 

     En una línea similar encontramos a Manuel Castell, quien señala la doble perspectiva de la apropiación tecnológica: lo que Internet nos hace a nosotros y lo que la gente le hace a Internet. Como leemos en el documento de Neuman de Sega: “Para los habitantes de la periferia del sistema, para los integrantes del mundo de vida popular, las TICs pueden constituirse en una máquina del tiempo: alterar los lugares y el devenir. Es una herramienta muy poderosa que navega intersticios del sistema que escapan al mundo de la producción y funciona en base a una destreza intrínseca del mundo popular: la apropiación.” 

Proulx formula la hipótesis siguiente: un uso significativo de las utilidades de Internet puede llevar al usuario a participar plenamente en la sociedad global de hoy; los nuevos mecanismos que posibilitan hacerse ver y escuchar han hecho visibles a actores hasta hoy anónimos o desconocidos.

Coincidimos con Neuman de Sega en sostener que “para que se dé realmente la apropiación social es condición que el contacto con lo apropiable produzca un cambio, no sobre lo apropiable sino sobre las prácticas sociales asociadas con lo apropiable y luego un paso más allá: los que se apropian deben poder regular el resultado del cambio en las prácticas sociales.” 


En 2004 Proulx escribió una obra llamada La révolution Internet en question, donde habla del modelo mental como la representación subjetiva que un usuario se hace del objeto técnico del que intenta apropiarse. Esa representación subjetiva está en función de lo que la persona sabe, sospecha, intuye respecto del objeto y su tecnología, de las posibilidades que supone puede brindarle y de la disposición que tiene frente a los artefactos, lo cual podría llamarse “cultura técnica”. Otro concepto al que se refiere Proulx es el de proceso de apropiación de Internet, que se define por tres condiciones: la accesibilidad, la comprensión del manejo de los artefactos y la producción de contenidos.-


Motivación, sensibilización, apropiación

No soy especialista en cuestiones de género, pero me interesa el modo en que las mujeres utilizan la tecnología. Como temprana usuaria de computadoras y abonada diaria a las innovaciones en este campo, no dejan de sorprenderme las distintas actitudes de mis pares frente a las computadoras (de escritorio, portátiles), las tabletas, los celulares y la tecnología en general. Y esta observación es la que dio origen a este documento. Muchas veces, su vinculación con la tecnología no tiene que ver con la extracción social o la formación que hayan recibido. Frases como "Esas son cosas para los chicos", "No me atrae", "No tengo tiempo para eso" pueden ser escuchadas en amas de casa, jóvenes profesionales, empresarias de edad madura, universitarias, cajeras de supermercado. De modo que la falta de aprovechamiento, la no apropiación de la tecnología no tiene que ver solamente con poseer una computadora, o tener facilitado el acceso, o la posibilidad de conexión. Hay algo más, otra variable que deberíamos considerar: la representación subjetiva que tienen las mujeres respecto de la tecnología.

¿Cómo interpretar, sino, que mujeres con computadora en su hogar, conexión de banda ancha y con los programas de uso frecuente instalados, prefieran abonar sumas abultadas para hablar por teléfono con sus hijos que residen en otros países, cuando podrían utilizar, por ejemplo, Whatsapp, Skype o cualquier programa de mensajería instantánea, de uso gratuito y con la posibilidad de utilizar la cámara de video?

¿Cómo entender que organizaciones de mujeres con falta de recursos fiancieros para trasladarse y mantener contacto con los nodos de otras provincias, no recurran a la ayuda de  las redes sociales, la teleconferencia, las aplicaciones para trabajar a distancia, todas ellas gratuitas?   
 
¿Por qué no utilizan los beneficios de los blogs, Twitter, Facebook, Instagram, para tener difusión de sus organizaciones sin costo alguno y sin necesidad de tener conocimientos especiales para iniciar la publicación?

¿Cuál es la representación subjetiva que tienen las  mujeres (las distintas mujeres) respecto de las TIC? ¿Cuál es su vinculación con las computadoras?¿Cómo se imaginan a ellas mismas en relación con los dispositivos móviles y de escritorio?¿Le encuentran algún sentido y utilidad? ¿Visualizan como posible el paso del “uso” a la “apropiación”?

¿Qué efectos pueden tener el uso de las TIC en la vida diaria de las mujeres, las organizaciones y los grupos que integran?

Considero que estamos poniendo el carro delante del caballo. Queremos capacitar a las mujeres en el uso de las TIC sin motivarlas primero ni decirles para qué les pueden servir. Si se explicita que se puede trabajar, informar, comunicar, difundir ideas, organizar grupos, celebrar reuniones a distancia, compartir y corregir documentos en línea, alertar sobre cuestiones específicas, estaremos avanzando en despertar el interés para aprender algo nuevo y ajeno a la vida diaria de muchas mujeres.
Trabajar en la sensibilización respecto del uso y apropiación de las nuevas tecnologías es importante para que la capacitación posterior sea positiva. Pero el ciclo no debe terminar allí: debe darse un paso más: aprender a personalizar esas tecnologías y darle un uso productivo y acorde a las necesidades de la mujer, al grupo al que pertenece, la comunidad donde vive. Apropiarse de la tecnología.

La multidiscriminación que padecen las mujeres (por razones de género, situación geográfica, situación económica, aspectos culturales, etc.) unida a la fractura digital, está generando  una nueva forma de analfabetismo y lamentablemente, las estadísticas que se publican sobre la fractura (o brecha) digital pocas veces brindan información sobre la fractura digital de género. A esto se agregan los estudios que señalan el traslado de los roles tradicionales masculinos y femeninos al ámbito de las nuevas tecnologías


Y aquí entra en juego el diseño de las políticas: debe considerarse el componente instrumental tecnológico que ayude en el ciclo de la política y la convierta en un círculo virtuoso. Distintos países están trabajando las cuestiones de género vinculadas con las TIC, con resultados diversos (algunos buenos, otros no tanto) pero todos los casos arrojan interesantes observaciones para tomar en cuenta al momento de diseñar políticas en el área. Las experiencias con distintos colectivos (indígenas, adultas mayores, mujeres privadas de la libertad, discapacitadas) demuestran la importancia estratégica de capacitar a las mujeres en el uso de las TIC para su participación en las dinámicas de los movimientos sociales, a tono con la revolución digital, además de resultar fundamental el manejo de las TIC para el desarrollo personal, laboral y educacional.


Enfrentémoslo: estamos a un paso de hacer algo que deseábamos, que ansiábamos o esperábamos lograr y de repente se nos cruza en el camino un smartphone, una tablet, una computadora nueva o algún electrodoméstico atemorizador. Podríamos hacer un video, comenzar a utilizar Snapchat, corregir fotografías para hacer un Photoshop casero realizar una presentación en el trabajo, pero el temor a utilizar "eso" nos detiene.

Podemos dar mil excusas, pero internamente hay una razón fundamental por la que evitamos esa tarea o actividad: tenemos miedo de utilizar ese aparato porque… bueno, puede haber más de una razón. Vamos a repasar cuatro de esos temores:

Temor a romper algo
La posibilidad de tocar la computadora y que se rompa o borre algo está presente en nuestra cabeza. ¿Qué pasa si abro el teléfono para ver la batería y no lo puedo volver a armar? O, peor aún, ¿qué pasa si lo abro y rompo algún chip o desconfiguro alguna cosa? Si me pongo a investigar el navegador de Windows y elimino algún archivo fundamental, ¿qué voy a hacer?

Temor a parecer tonta
No utilizo ese aparato porque no lo entiendo pero no pienso preguntar cómo se utiliza para no parecer tonta. Todo el mundo sabe usar el teléfono. Todo el mundo sabe instalar aplicaciones, sacar fotos, configurar el sonido y las notificaciones… ¿cómo voy a preguntar sin parecer una completa idiota?

Temor al ridículo
Podría sacar fotos en el cumpleaños, pero alguien me va a pedir que las comparta y no tengo idea cómo se hace. Para evitar hacer el ridículo, mejor que otro saque las fotos y después me pase las que me gustan. Es lo mismo que cuando me piden hablar por Skype o por llamadas de Facebook: me pierdo estar en contacto con amigos que están lejos para no hacer el ridículo demostrando que no tengo idea cómo se hace.

Temor a perder el tiempo

Claro que me gustaría saber editar fotos, hacer videos caseros con Moviemaker o realizar un curso online, pero el temor a perder el tiempo sin estar segura de que sirva de algo, impide que haga lo que tengo ganas. Tal vez, si aprendiera algo nuevo, hasta terminaría ahorrando ese tiempo que tanto temo perder.

¿Cuál es tu temor?