Viernes: día de innovar y aprender

Es viernes.
El viernes es mi "Día de innovar y aprender".
Es habitual que, en medio de las corridas y apuros de la semana, tratemos de mantenernos a flote con nuestro trabajo. Siempre hay deadlines en el horizonte. Siempre hay reuniones, entregas, videoconferencias o presupuestos que cerrar.
El apuro atenta contra la innovación y el aprendizaje. Es difícil que aparezca una idea que nos permita subir un escalón si estamos agobiados por la falta de tiempo.
Por eso, desde hace unos años, elegí un día de la semana para dedicarle el rato que sea posible al aprendizaje de algo nuevo e innovar en mi profesión.
Para mí, ese día es el viernes.Puede ser durante la mañana, antes de comenzar la jornada laboral. A mediodía, durante el almuerzo. Al final de la tarde Cuando se pueda. Siempre agendo ese espacio como un compromiso.A veces, busco formas diferentes de hacer las cosas: en vez de utilizar power point para las clases que dicto los viernes, exploro programas que me permiten incluir algo novedoso que atraiga a los alumnos. Hay ocasiones en que incorporo  modos distintos de trabajar y, por ejemplo, utilizo un navegador que no sea mi favorito (Chrome) o exploro nuevas aplicaciones.
Pero lo que más me gusta es sentarme un rato, lápiz y papel en mano, y pensar cómo podrían hacerse de otra manera las actividades propias de mi profesión. ¿Cómo hacer las presentaciones de manera más eficiente, que lleguen a más personas, que sean atractivas? ¿Dónde descubrir nuevos nichos de potenciales interesados en mi actividad? ¿Cómo comunicarme de manera efectiva con los alumnos y participantes de talleres? ¿Cómo innovar desde el lenguaje para que los conceptos complejos sea accesibles para todos?
Para mi, el viernes es mi pelotero, el lugar donde la profesión y las ideas juegan un rato sin mayores preocupaciones.
(encuentra este artículo en LinkedIn: http://ow.ly/10rNTR)