En esta serie de artículos haremos un repaso por temas relevantes vinculados a la participación política de la mujer en Latinoamérica. Sin embargo, para enmarcar históricamente la serie, vamos a comenzar con algunas notas referidas al Movimiento Sufragista norteamericano y a las suffragettes británicas. Vale aclarar que el Movimiento Sufragista fue un movimiento reformista social, económico y político que promovió el derecho a votar de las mujeres. En un principio, abogó por el sufragio igual (es decir, la abolición de la diferencia de capacidad de votación por género), volcándose más tarde a la promoción del sufragio universal (que implica la abolición de la discriminación basada fundamentalmente en la raza). Entre las sufragistas había diferencias: algunas eran moderadas y permitían que los hombres formaran parte del movimiento, porque buscaban persuadir y no imponer; mientras que otras eran radicales y se caracterizaban por ser más combativas y llevar adelante acciones como piquetes, roturas de ventanas, huelgas de hambre y no permitir la participación de hombres en su movimiento. Del mismo modo, hablaremos de la Alianza Internacional de Mujeres, fundada en Berlín en 1904 por feministas que reivindicaban el sufragio femenino.
Una vez conocidos los movimientos, nos enfocaremos en algunas de las figuras más descollantes que los integraron, como por ejemplo la moderada Millicent Garret Fawcet y la radical Emmeline Pankhurst,Carrie Chapman Catt, Vida Goldstein y Alice Paul.
Como nota destacada vamos a revisar la evolución del movimiento sufragista conforme las características de distintos países y regiones: cómo fue en países capitalistas, países nórdicos, imperios centrales, países protestantes, países católicos…
Luego nos focalizaremos en América Latina, conociendo a sufragistas destacadas de distintos países: Clara Campoamor, Elvia Carrillo Puerto, Julieta Lanteri, Paulina Luisi, Alicia Moreau de Justo, Bertha Lutz, Eva Perón y Matilde Hidalgo Navarro de Procel, entre otras.
Los primeros procesos electorales que incluyeron mujeres, las precursoras en cargos electivos, las luchas por lograr cuotas de género y el trabajo continuo por alcanzar la paridad serán tratados en otros artículos de esta serie.
De este modo, damos comienzo a esta serie y los invitamos a compartir el próximo miércoles: Los comienzos del Movimiento Sufragista.
(aparecido por primera vez en Noticias Electoraleshttp://ow.ly/1iYw307odGU)



            En el año 1986 ya encontramos un antecedente de acción ciberactivista: PeaceNet. Éste era un servicio de newsgroup, que permitía a los activistas comunicarse a través de los países y fronteras con relativa facilidad y velocidad, utilizando el sistema BBS (Bulletin Board Systems) y las listas de correo.

            Más tarde, en 1990, se produce el llamado “Caso Lotus”, muy conocido para los estudiosos de las cuestiones de privacidad y el uso de tecnologías digitales; éste es conocido como uno de los primeros usos de Internet como una herramienta para el activismo. El 10 de abril de 1990, Lotus anunció el lanzamiento de una base de datos de marketing directo de correo electrónico que contendría los nombres, direcciones y hábitos de consumo de más de 120 millones de ciudadanos norteamericanos. Si bien no se trataba de información secreta, lo que preocupó a muchas personas fue que estuviera disponible en una base de datos contenido en un CD-ROM.

            De inmediato se inició una campaña masiva de correos electrónicos y boletines on line donde se incluía cómo contactar a Lotus y un formato de carta para ser enviada a la compañía. Más de 30.000 personas contactaron a Lotus y solicitaron que sus nombres fueran quitados de la base de datos. El 23 de enero de 1991 la empresa anunció que cancelaba el producto.

            Pero el ejemplo más temprano sobre envío de correo electrónico masivo como una forma de protesta y activismo online se dio en Gran Bretaña en el año 1994 y fue organizada por el grupo conocido como The Zippies para protestar contra el Proyecto de Ley de Justicia Criminal que penalizaba las fiestas rave al aire libre y la música con beats repetitivos.  Esta acción se conoció como Intervasion of the UK.

            El 5 de noviembre de 1994, en el Día de los Fuegos Artificiales (conocido también como Guy Fawkes Day, Bonfire Night, Cracker Night o Fireworks Night) la Intervasion of the UK comenzó a bombardear con correos electrónico al gabinete de John Major y a empleados del Parlamento británico para provocar una sobrecarga en los servidores. Los sitios web del gobierno estuvieron fuera de servicio cerca de una semana. Esta forma de protesta se conoce como Email Bomb y es una forma de DDoS (denegación de servicio distribuido).

            El evento solo fue difundido por Radio Berkeley porque los medios se rehusaron a darle prensa a esta acción de desobediencia civil. En cambio, la atención pública se centró en el problema de las raves ilegales y en los hackers de sombrero negro, mientras que The Zippies fueron ignorados, caracterizándolos solo como electrohippies.

            La Electronic Frontier Foundation fue crítica de esta acción, lo mismo que el Whole Earth 'Lectronic Link (WELL) BBS, que focalizó sus comentarios en torno al uso del lenguaje militante. La naturaleza misma de la protesta se puso en cuestión.

            Tres años más tarde aparecen lo que podemos llamar las sentadas virtuales. En 1997 se produjo la Masacre de Acteal, en Chiapas (México) y en reacción a la misma un grupo llamado Electronic Disturbance Theatre creó un software llamado FloodNet, que perfeccionaba ensayos previos de sentadas virtuales. El grupo presentó su creación en el Ars Electronic Festival on Information Warfare, y lo lanzó contra sitios de la presidencia mexicana, el Frankfurt Stock Exchange y el Pentágono, en solidaridad con el EZLN. Otro grupo llamado Anonymous Digital Coalition también se solidarizó por la Masacre de Acteal y comenzó a postear mensajes llamando a los ciberataques contra cinco instituciones financieras domiciliadas en la Ciudad de México, consistente en hacer que miles de personas de todo el mundo ingresaran al mismo tiempo en los sitios web de dichas empresas, para sacarlas del sistema de manera temporaria. Siguiendo con el EZLN, en 1998 utilizó las comunicaciones descentralizadas para trabajar en red con activistas de distintos países y contribuyeron a crear el grupo antiglobalización Peoples Global Action (PGA) para protestar contra la Organización Mundial de Comercio en Génova.




            El mundo está azorado por las manifestaciones y las denominadas acciones ciberactivistas que se han producido en los últimos años en Egipto, en España, en Brasil, en Venezuela, en el mundo. Periodistas y políticos se asombran porque la gente sale a la calle, porque no presentan una queja unificada, porque se convocan a través de las redes sociales y se comportan con una lógica fragmentada conforme los distintos grupos de manifestantes. Parece que no se dieron cuenta que estamos viviendo en un nuevo escenario en el cual ya no existe un canal único de expresión. Existen múltiples problemas, múltiples reclamos sociales, múltiples formas de hacerlos visibles. Utilizar las redes sociales no es sólo un pasatiempo; constituyen también la posibilidad de multilocalizar nuestros mensajes, colectivizar nuestras emociones y atemporalizar las conversaciones. Jamás se había tenido la posibilidad de pensar algo, escribirlo, publicarlo en el momento y compartirlo de inmediato con miles de personas.

            Cabe que nos preguntemos, entonces, qué es el ciberactivismo.

            Si dirigimos la mirada hacia el mundo de la tecnología y leemos una de sus publicaciones más conocidas, PC Magazine, encontraremos que Ciberactivismo es aquel que utiliza “correo electrónico, blogs y redes sociales para hacer pública una causa a través de la diseminación veloz de información que normalmente no está disponible en canales oficiales y medios de comunicación”.El ciberactivismo también es conocido por otros nombres; así lo encontraremos como activismo de internet, incidencia electrónica, e-campaña, e-activismo, organización online, activismo online, campaña digital, activismo digital…

            Steve Jones, fundador de la Association of Internet Researchers, señaló la necesidad de reorientar el foco de las investigaciones desde la presencia concreta de Internet hacia las redes de personas; desde qué constituye el poder en el ámbito de las computadoras hacia preguntas acerca de cómo está constituido el poder en redes de actividad humana. La cuestión de privilegiar Internet por sobre las personas – el qué sobre el cómo- es una tensión significativa que aparece en el campo de la investigación basada en Internet.

            Así, si al referirnos al ciberactivismo privilegiamos los instrumentos (las herramientas tecnológicas) por sobre la forma de realizar incidencia desde un medio digital, tendremos una visión distorsionada del mismo. Como decimos en los talleres, ciberactivismo no se trata de saber usar Facebook y Twitter: es saber cómo circula la información en las redes y cómo generar mensajes que ocasionen impacto.

            A los efectos de mis investigaciones, he elaborado una definición estrictamente funcional a estos fines: acción ciberactivista es toda acción digital o acción analógica potenciada por medios digitales, tendiente a generar incidencia sobre cuestiones determinadas.

            Por otra parte, cuando hablamos de desobediencia civil electrónica (también conocida como hacktivismo) estamos haciendo referencia a un tipo de desobediencia civil en el cual las personas utilizan las tecnologías para llevar adelante sus acciones de protesta contra una norma que se tiene obligación de obedecer. El término “desobediencia civil electrónica” fue acuñado por el colectivo Critical Art Ensemble y apareció en un escrito titulado Desobediencia civil electrónica y otras ideas impopulares”, de 1996. La desobediencia civil electrónica busca continuar las prácticas de no violencia y protesta disruptiva de las cuales fue pionero Henry David Thoreau, quien publicara en 1848 Desobediencia Civil.

            Tanto el ciberactivismo como la desobediencia civil electrónica se valen de un uso disruptivo de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC).-




Aquí debajo puede ver insertado el artículo aparecido en Noticias Electorales. Puedes hacer scroll para leerlo aquí o acudir directamente al link original.



Material proporcionado  por la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional:



El 8 de setiembre de 1930, el presidente constitucional don Hipólito Yrigoyen, perteneciente al Partido Radical, sufrió el golpe de Estado liderado por el General Uriburu y fue derrocado; el anciano presidente fue apresado y se lo detuvo en la Isla Martin García. La noticia fue redactada por el poeta Leopoldo Lugones, quien ya había manifestado públicamente que el feminismo era "una enfermedad social, un mero agente de destrucción".

Por supuesto, Lugones no era el único que pensaba de ese modo: los miembros de la paramilitar Legión Cívica Argentina perseguían comunistas y socialistas, anarquistas judíos y feministas.

El General Uriburu, quien tuvo el triste privilegio de ser el primer presidente de facto, gobernó durante un año y en ese período Julieta Lanteri se dedicó a atender en su consultorio de médica y a organizar inofensivas tertulias literarias, para distraer al gobierno golpista.

Los golpistas en el gobierno y muchos ciudadanos consideraban que el pueblo no sabía votar, de modo que era necesario crear ligas y legiones para defender a la autodenominada Revolución (que había sido, en realidad, un golpe de Estado). El secretario de la presidencia, fue el impulsor de este plan, secundado por le médico Floro Lavalle que se se dedicó a implementarlo: surge así la Legión Cívica Argentina, grupo paramilitar que recibió instrucción en los cuarteles.

El 20 de febrero de 1932 asumió la Presidencia de la Nación el General Agustín P. Justo, produciéndose al día siguiente manifestaciones de socialistas y radicales en varios puntos de la Ciudad de Buenos Aires, exigiendo "procesos a todos los responsables de la tiranía y castigo y disolución de la Legión Cívica". La respuesta de los paramilitares fueron fuertes ataques a balazos.

Mientras tanto, Julieta, reunida con otras feministas, puso en marcha la convocatoria de afiliadas del Partido Feminista y realizó un aporte de setecientos pesos para la campaña contra los golpistas.


Tres días después, el 23 de febrero, Julieta caminaba por Diagonal Norte y Suipacha; eran las tres de la tarde cuando sucedió lo imprevisible: un automóvil conducido por un miembro de la Legión Cívica Argentina subió a la vereda y la atropelló. Los intentos por salvarla fueron inútiles y falleció el 25 de febrero de 1932. Tenía cincuenta y nueve años.-


Se acercaban las elecciones nacionales del 7 de marzo de 1920 y en vísperas de los comicios, un año antes, Julieta Lanteri funda el Partido Feminista Nacional, cuya plataforma establecía "derecho de sufragio para la mujer argentina y extranjera contribuyente".

Continuando con su objetivo, se postuló como diputada, convirtiéndose de este modo en la primera mujer candidata de la República Argentina.

Pero las cosas no iban a ser tan sencillas: nuestra protagonista descubrió que su nombre no figuraba en los padrones. Entonces se dirigió, junto a un grupo de mujeres, a los Registros Militares de las secciones segunda y cuarta de la Capital Federal para solicitar ser enrolada, pero los militares y el Ministro de Guerra rechazaron sus pedidos.

Las negativas parecían incentivar a Julieta. Acudió entonces nuevamente a la justicia pero su planteo fue considerado inadmisible porque se dijo que debía exhibir la masculina libreta de enrolamiento, documento que solo se otorga a los hombres. La negativa no le hizo mella: presentó una nota a la Junta Electoral, que luego fue publicada por el diario La Nación el 18 de marzo de 1919:

"Siendo ciudadana argentina, por nacionalización y, en virtud de sentencia de la Corte Suprema no figura mí nombre en el padrón electoral, no obstante las gestiones que he realizado con tal propósito. Creo sin embargo, que ello no constituye impedimento alguno para la obtención del cargo de diputado, y ya que la Constitución Nacional emplea la designación genérica de ciudadano sin excluir personas de mi sexo, no exigiendo nada más que condiciones de residencia, edad y honorabilidad, dentro de las cuales me encuentro, concordando con ello la ley electoral, que no cita a la mujer en ninguna de sus excepciones".

Justamente, en aquel año de 1919 en que nació Eva Duarte de Perón, el diputado de la Unión Cívica Radical Rogelio Araya presentó el primer proyecto de ley de sufragio femenino…

Julieta continuó dando batalla en las elecciones nacionales posteriores, presentándose como candidata a diputada en 1924 y 1926 por el Partido Feminista Nacional, aunque nunca consiguió su banca.


La vida de Julieta da para escribir muchísimos artículos (de hecho, les recomiendo dos libros: la biografía "Paloma blanca", por Ana María De Mena y "Julieta Lanteri, la pasión de una mujer", por Araceli Bellota), pero nosotros vamos a cerrar la historia en el próximo capítulo. Todavía quedan muchísimas vidas que visitar en esta galería de mujeres.


En el año 1911 la Municipalidad de Buenos Aires convocó a los vecinos de la Ciudad para actualizar sus datos de empadronamiento porque se acercaban las elecciones municipales de legisladores. La convocatoria estaba dirigida a los ciudadanos mayores, residentes en la ciudad, que tuvieran un comercio o industria o ejercieran una profesión liberal y pagasen impuestos. Julieta se dio cuenta que la convocatoria no explicitaba si los convocados eran hombres y/o mujeres y como lo que no está prohibido está permitido... se inscribió en la Parroquia San Juan Evangelista del barrio de La Boca.

Julieta mostró al empleado que la atendió su carta de ciudadanía (que tanto trabajo le dio conseguir) y una copia de la ley 5098 que disponía que se renovara el padrón de la Capital Federal cada cuatro años. En el artículo 7, la ley establecía como condiciones para inscribirse en el registro: ser ciudadano mayor de edad, saber leer y escribir, presentarse personalmente a realizar el trámite, haber pagado impuestos comunales por valor de 100 pesos como mínimo o ejercer alguna profesión liberal dentro del municipio y tener domicilio en la Ciudad por lo menos desde un año antes. Julieta reunía muchos de aquellos requisitos y el empleado la inscribió, entregándole una boleta con el texto que abajo copiamos:

"Inscripción Municipal. Sección 2ª, Mesa 1.Doctora Julieta Lanteri de Renshaw, de nacionalidad naturalizada, profesión médica. Domicilio en calle Suipacha Nª782 y que paga impuesto…. De $.... ha sido inscripta bajo en Nº 80".

Cuando llegó el día de las elecciones, el 26 de noviembre de 1911, nuestra protagonista votó en la mesa correspondiente instalada en la iglesia. Ante la sorpresa general, Julieta entrega su documento al Presidente de mesa, Dr. Adolfo Saldías. En una época como la nuestra en que es difícil conseguir autoridades de mesa, quien recibió la documentación de Julieta era abogado, historiador, político, militar y diplomático; había sido vicegobernador de Buenos Aires, enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario en Bolivia, diputado nacional…

Volviendo a nuestra historia, el Dr.Saldías felicitó a Julieta y se mostró complacido por haber firmado el documento del primer voto de una mujer en Argentina y en Sudamérica. Después, la decidida médica se presentó en los dos periódicos más leídos en Buenos Aires (La Nación y La Prensa) y relató la experiencia. Las portadas del día siguiente dieron cuenta de la noticia.

Las consecuencias de esta acción cívica no se hicieron esperar: poco tiempo después, el Concejo Deliberante sancionó una Ordenanza donde especificaba claramente que estaba prohibido el voto de las mujeres porque el empadronamiento se basaba en el registro de empadronamiento del servicio militar.

Nobleza obliga, debemos informar que hay quienes dicen que la primera mujer que votó en Latinoamérica fue la ecuatoriana Matilde Hidalgo Navarro de Procel en 1924 (si nos atenemos a nuestros registros, la primera fue Lanteri). Increíblemente, Matilde tiene una historia más que parecida a la de Julieta… en muchos aspectos podríamos decir que es un calco. Pero habláremos de Matilde en otro posteo… por ahora nos quedamos pensando: ¿qué nuevos desafíos se presentarán en la vida de Julieta?

El próximo posteo sobre Julieta saldrá publicado el próximo martes 25 de octubre.


Julieta fue bautizada como Julia Magdalena Angela Lanteri y había nacido en Cuneo, Italia, el 22 de marzo de 1873. Cuando la niña tenía seis años, sus padres Antonio y Matea, decidieron viajar a Argentina en busca de progreso. Así, la familia (también venía con ellos la hermanita de Julieta, Regina) llegó a Buenos Aires y después de un tiempo, se afincaron en la recién fundada ciudad de La Plata.

Cuando terminó la escuela primaria, Julieta quiso estudiar en el Colegio Nacional de La Plata, el colegio universitario que la habilitaba para una carrera posterior, pero en esos tiempos el Colegio solo admitía el ingreso de varones. Julieta y su familia se las ingeniaron y la niña pudo realizar allí sus estudios, egresando en 1895. Fue la primera mujer en ser admitida en el Colegio Nacional de La Plata.

Al terminar sus estudios en el Colegio, se decidió por la Medicina, una actividad vedada a las mujeres, pero pudo ingresar a la Universidad por un permiso especial que le concedió el Decano Leopoldo Montes de Oca. Así, Julieta se convirtió en la quinta mujer en recibirse de médica en Argentina y la primera italiana en obtener un título universitario en Argentina. Las precursoras en la Medicina habían sido Cecilia Grierson y Elvira Rawson de Dellepiane. Más tarde, junto con Cecilia Grierson, fundaría en 1904 la Asociación Universitaria Argentina.

Ya con el título de médica en la mano, fue por el doctorado: en 1907, a los treinta y cuatro años, presentó su tesis, apadrinada por el Dr. Mariano Paunero. El tema elegido fue "Contribución al estudio del Deciduoma Maligno" y aprobó con una calificación de ocho puntos, obteniendo así el grado de Doctor en Medicina y Cirugía.

Pero claro: no bastaba con los títulos y ese año se le negó la adscripción a la Cátedra de Enfermedades Mentales por no ser ciudadana argentina. Julieta no iba a permitir que un tema legal le impidiera cumplir sus objetivos, de modo que luchó por obtener su ciudadanía.

Mientras tanto, sucedían cosas en el corazón de Julieta: en 1909, cuando con treinta y seis años ya se la consideraba una solterona, se casó con Alberto Renshaw, un joven norteamericano criado en España y catorce años menor que ella. 

Al año siguiente, en 1910, tuvo lugar en Buenos Aires el Primer Congreso Femenino Internacional, con la finalidad de celebrar el primer centenario de la Revolución de Mayo en Argentina. La organización estuvo a cargo de la Asociación Universitarias Argentinas… y quien tuvo la idea de organizar el Congreso fue Julieta.
También ese año Julieta inició los trámites judiciales para solicitar la ciudadanía. El juez federal que entendió en el caso falló favorablemente y realizó una comparación con las sociedades más avanzadas como Estados Unidos e Inglaterra, donde las mujeres tenían derechos políticos y civiles “sin llegar a los extremos de las feministas”. Sin embargo, estas consideraciones no satisficieron al procurador fiscal de primera instancia quien se opuso, aduciendo que la ley 346 sobre ciudadanía de 1869 no establecía que una mujer pudiese obtener carta de ciudadanía porque en la legislación argentina le estaba vedado el ejercicio de los derechos políticos. Julieta entonces apeló el fallo y el procurador fiscal aconsejó al juez revocar su decisión con el fundamento de que, al ser casada, Julieta no podía estar en juicio sin autorización del marido, según lo disponía el Código Civil.

Ahora debía entrar en el juego su esposo: Alberto Renshaw autorizó las actuaciones de su esposa y así el Fiscal de Cámara Horacio Rodríguez Larreta dictaminó en favor de la ciudadanía, argumentando que ni la Constitución Nacional ni la ley limitaban el derecho a la naturalización en función del sexo. Del mismo modo se expidió por unanimidad la Cámara Federal y así Julieta obtuvo la carta de ciudadanía el 15 de julio 1911.

¿Qué nuevos desafíos esperaban ahora a Julieta?

En el próximo posteo del jueves 20 de octubre continuaremos con la historia.

La siesta del 23 de febrero de 1932 fue, seguramente, calurosa, como todas las siestas de febrero en Buenos Aires. Julieta caminaba por Diagonal Norte y Suipacha cuando un automóvil se subió a la vereda, la atropelló y dejó gravemente herida.

Los intentos de los médicos por salvarla fueron inútiles y la mujer, de 59 años, falleció dos días después. Si hoy quisiéramos investigar la muerte de Julieta, nos encontraríamos con que las actas labradas por la policía son ilegibles y que los expedientes judiciales han desaparecido. ¿Por qué querríamos investigar una muerte por accidente de tránsito que se produjo hace setenta y siete años?¿Por qué deberíamos deducir que la falta de documentación se debe a una supuesta conspiración? Alguien más tuvo, en ese entonces, sus sospechas: Adelia Di Carlo, una periodista amiga de Julieta que escribía en "Caras y Caretas". Ella instaló la duda sobre las causas de la muerte. No era para menos: Julieta ya había recibido amenazas y sus temores se remontaban a 1930…

Pero… ¿quién era Julieta? ¿Por qué alguien habría decidido matarla y hacer pasar su muerte por un accidente? ¿Por qué tantos funcionarios de diverso rango ocultarían expedientes e impedirían el acceso a aquella información?

¿Tal vez porque Julieta fue la primera mujer que votó en Sudamérica…?

¿O porque fue la primera mujer candidata a un cargo nacional electivo en Argentina…?

¿O porque organizó con Alicia Moreau el primer simulacro de votación callejera en 1919…?

¿O, mucho antes, por haber sido la primera niña admitida en el Colegio Nacional de La Plata, reservado exclusivamente para varones…?

¿O por haberse convertido en una de las primeras estudiantes de medicina, cuando la profesión estaba vedada las mujeres, habiendo ingresado en la Facultad por un permiso especial del decano…?

¿O porque fue la primera mujer italiana en obtener la ciudadanía argentina, sentando jurisprudencia con su caso…?

¿O porque fue quien tuvo la idea de organizar el Primer Congreso Femenino Internacional, conmemorando el primer centenario de la Revolución de Mayo…?

¿O molestó a alguien que Julieta le advirtiera con preocupación al Presidente de la Nación Marcelo Torcuato de Alvear los vientos autoritarios que venían soplando?.

¿Todo eso habrá sellado el destino de Julieta Lanteri?


En la próxima entrega del martes 18 de octubre, iremos conociendo un poco más de la vida de esta luchadora pionera.


¿Quién es la chica cuyo rostro aparece en los certificados de autenticidad de Windows? ¿Es la hija de Lord Byron? ¿La primera programadora de computación? ¿La amante del creador del caleidoscopio? ¿Es la mujer que creó el primer lenguaje de programación y en cuyo honor se bautizó otro basado en Pascal? ¿Estamos hablando de Lady Lovelace? ¿La mujer en cuyo honor se celebró el 24 de marzo el Ada Lovelace Day con el objetivo de bloggear en favor de las mujeres y la tecnología?

Si, estamos hablando de ella, de Ada Augusta Byron King, Lady Lovelace, Condesa de Lovelace.

La hija del célebre poeta y de Annabella Milbanke nació en el Reino Unido el 10 de diciembre de 1815. Se cuenta que cuando estaba naciendo Ada, Byron dijo a un amigo que esperaba que su hija fuera cualquier cosa menos poeta. Cuando apenas tenía un mes de edad sus padres se separaron y su madre consiguió la custodia de la niña, porque por nada del mundo quería que la pequeña estuviera con su padre ni siguiera sus pasos literarios y bohemios.

Ada fue una niña de salud endeble: era asmática y tuvo parálisis en ambas piernas, pero con el tiempo se convirtió en gimnasta y amazona. Como provenía de una familia acomodada, tuvo excelentes profesores. Su madre se preocupó por que se inclinara hacia el mundo de las ciencias y no el de las artes: fue instruida en astronomía y otras ciencias. El primer profesor de matemáticas de la Universidad de Londres, Augustus de Morgan, fue su maestro y él le presentó a Mary Sommerville, excelente matemática que había publicado un libro sobre mecánica celeste.

Un día, cuando tenía 17 años, Ada asistió a una conferencia que daba Dionysus Lardner en el Instituto de Mecánica sobre la máquina de Charles Babbage: allí la joven conoció el trabajo de quien es considerado el padre de las computadoras.
Tan maravillada quedó con la conferencia, que llegó a su casa y le escribió una carta a Babbage: de esta relación epistolar surgirían acontecimientos que aún hoy repercuten en nuestras vidas.

Babbage tenía en mente construir una máquina de cálculo especial: una máquina analítica, base de la moderna computadora. Por ese entonces, un matemático italiano llamado Louis Menebrea escribió una memoria sobre la Máquina Analítica. Babbage pidió a Ada que hiciera la traducción de la memoria. Ada no solo hizo lo que se le encargó: le agregó también una serie de notas, que en conjunto, eran más extensas que la memoria misma.

Los escritos que hizo sobre la Máquina Analítica de Babbage fueron firmados con sus iniciales porque Ada temía la censura y prejuicios que podrían caer sobre ella por su condición de mujer. A pesar de sus temores, fueron estas notas las que inspiraron a Alan Turig a trabajar en las primeras computadoras modernas en la década de 1940.

Ada propuso el uso de tarjetas perforadas como método de entrada de información e instrucciones a la Máquina Analítica; también introdujo una notación para escribir programas. Todo esto condujo a que, muchos años después, el lenguaje de programación creado por el Departamento de Defensa de los Estados Unidos, fuera bautizado Ada así en su homenaje. 


Ada Byron, Condesa de Lovelace, murió de cáncer de útero a los 36 años de edad.

No existe “la mujer” como una entidad única y homogénea respecto de quien se pueden diseñar propuestas neutras, generales, globales, asépticas, apolíticas, disciplinadoras y domésticas.

Existen “las mujeres”: indígenas, marginales, profesionales, prostitutas, religiosas, migrantes, mundanas, amas de casa, comerciantes, madres, homosexuales, bisexuales, sexuales, docentes, maltratadas, emprendedoras, comprometidas con la comunidad y delincuentes.

Todas ellas son mujeres y a cada una se la discrimina de manera diversa, de modo que la utilización y apropiación de tecnologías se dará también de manera diversa. Iremos viendo ejemplos de como las TIC pueden ayudar en la vida diaria, yendo de los usos más domésticos a otros, si se quiere, más comprometidos con la comunidad.

Si un grupo de madres de una escuela descubre las facilidades que les brindan el uso de aplicaciones de mensajería (como Whatsapp), el manejo de programas simples de edición de fotografías o la utilización de albumes en línea, pueden comunicarse fácilmente entre ellas cuando los niños más pequeños (que no utilizan aún la computadora) no pueden asistir al colegio, pasarse por correo las actividades y editar también un boletín con las novedades de las salitas a las que asisten sus hijos.

Las maestras pueden utilizar las aulas virtuales gratuitas (que puede crear cualquier usuario) y subir allí el material de clase y las tareas para que los alumnos que deben ausentarse de clase encuentren allí el material... que puede ser consultado, por otra parte, desde cualquier locutorio.

Avanzando en grupos con problemáticas específicas, podremos ver como las TIC pueden ser una ayuda en su vida cotidiana:


Las mujeres indígenas

Como muchas otras mujeres, las indígenas padecen dos limitantes compartidas con otros grupos:
- el nulo o limitado acceso a la conectividad en los sectores rurales,
- el alto costo de la tecnología
A estas dos limitantes debemos agregar una propia de su colectivo: la escasa capacitación en el uso de las tecnologías acorde a su cultura y en lengua originaria. El mundo de los dispositivos electrónicos e Internet es un mundo en inglés; algunas palabras han sido castellanizadas y otras las continuamos utilizando ya sin darnos cuenta, pero muchas veces no nos ponemos a pensar como debe ser este mundo cibernético visto desde otra lógica cultural donde influye no solo el idioma: existe una barrera relacionada con la concepción del tiempo, señalada por muchas mujeres en talleres realizados por APC, donde manifiestan su incomodidad con la lógica de velocidad-dinero-tiempo de occidente que traen aparejadas las TIC. Como dice Nidia Bustillos: “"Las mujeres indígenas viven la brecha digital a su manera. Diferentes factores fueron identificados como limitantes. Uno de ellos tiene que ver con el acceso. El costo de los equipos y de la conexión a internet continúa siendo prohibitivo para muchas de ellas, de igual manera que la capacitación escasa o inapropiada para su realidad. Con respecto a lo sociocultural, se habló del machismo y el desinterés de algunas mujeres en las nuevas tecnologías. Y de la uniformización lingüística que deja de lado las lenguas de las comunidades."

A pesar de lo señalado, en muchos países las TIC  son utilizadas estratégicamente por algunos grupos de mujeres indígenas para potenciar el trabajo en las comunidades, la educación de sus hijos bajo su cultura e idioma, cuestiones de salud sexual y reproductiva, derechos humanos, y derechos de los pueblos indígenas.
    

Las mujeres migrantes

Para comenzar, diremos que las personas migrantes son todas aquellas que inician el proceso de movilidad, cualquiera sea su estatus socioeconómico, la situación personal en la que se encuentren o las motivaciones que tengan para migrar. Se puede ser migrante dentro o fuera del país, y este traslado conlleva una serie de factores que influyen en el mundo de la persona que se reubica en otra lugar geográfico: los afectos quedan lejos, nuevos vínculos sociales se presentan día a día, la comunicación con sus familia y amigos se encarece, encontrar trabajo suele no ser fácil, y muchas veces necesitan capacitarse en nuevas habilidades, destrezas y conocimientos. 

Para estos grupos, aprender a utilizar una computadora, navegar por Internet y utilizar los programas que permiten la comunicación de manera gratuita  son fundamentales para mantener los lazos con su familia y amigos . Asimismo, pueden realizar capacitaciones virtuales e informarse acerca de su nuevo lugar de asentamiento a través de la información que encuentran en la web.

En Ecuador, por ejemplo, el 84,57% de los ciber-cafés surgió entre el 2000 y el 2004, época del éxodo masivo de emigración. Y se concentraron en las provincias donde se dió el mayor número de migrantes en términos absolutos. La letra de la canción “Tierra prometida”, del rapero español de Nach dice: “acudo al locutorio a diario, ese es mi deber, saber cómo están los míos, que tendrán para comer. “


Mujeres que padecen distintos tipos de violencia

Muchos son los aspectos en los que pueden ayudar las tecnologías de Internet a las mujeres maltratadas: desde grupos de ayuda on line, chats con especialistas e información, hasta concientización del entorno, como veremos a continuación:

La revista Hombre, de Editorial Perfil, publicó en una de sus ediciones electrónicas de 2008 el “Test Tyson”, en alusión al violento boxeador conocido por ser golpeador de mujeres y que fuera acusado de violación. El test estaba en la sección “Happy Hour” y se presentaba como un pasatiempo liviano para entretener al lector. Desde el comienzo, el test resultaba de una dureza y cinismo que chocaba al lector consciente: “¿Madura el K.O.?”.

El test proponía a los hombres diversas situaciones con respuestas múltiples sobre razones, métodos, momentos, periodicidad y duración del ejercicio violento del poder masculino para aleccionar a su pareja.

Las mujeres de distintos movimientos aprovecharon de inmediato los servicios de las nuevas tecnologías y las listas de distribución electrónica trabajaron incesantes durante varias horas. En breve tiempo, el Movimiento de Mujeres de la provincia de Córdoba, presentó su denuncia en el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo. A esta siguió la de la red PAR, apoyada por periodistas de ambos sexos en todo el país. La legisladora Diana Maffia, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y la senadora nacional Marita Perceval, presentaron proyectos de declaración de repudio por la publicación del test en la versión electrónica de la revista Hombre.

En 2006, el Programa de Apoyo a las Redes de Mujeres de APC lanzó la campaña “Dominemos la tecnología”, considerando la necesidad de que las mujeres se apropien de las TIC para luchar contra la violencia que padecen. En el caso del Test Tyson, el dominio de las herramientas más simples como el correo electrónico y las listas de distribución alertó al movimiento de mujeres y feminista sobre la situación de violencia en una publicación electrónica y permitió el trabajo en red para una rápida respuesta, permitiendo incluso a las legisladoras (que también utilizaron TIC) que en cuarenta y ocho horas sus cámaras legislativas resolvieran repudiar el hecho.

La campaña “Dominemos la tecnología” propone la recuperación la tecnología para luchar contra la violencia de género utilizando cualquier herramienta TIC que hubiera a mano – teléfonos celulares, mensajería instantánea, blogs, sitios web, cámaras digitales, correo electrónico, podcast, video, etc.


Las mujeres encarceladas

En Europa las políticas penitenciarias ponen énfasis en la formación de las mujeres. Alemania, por ejemplo, ofrece formación básica (EDP qualification), que puede continuarse al salir de prisión. En numerosos países reconocen la importancia del conocimiento y acceso a las nuevas tecnologías y enseñan informática, diseño gráfico y edición digital. Vemos, entonces, que las TICs pueden ser un instrumento más para capacitar a la población carcelaria femenina.


Las mujeres adultas mayores

La tecnología puede acercar a las abuelas con sus nietos, las puede ayudar a mantenerse informadas, realizar cursos virtuales, jugar sus juegos preferidos y las mantiene activas intelectualmente. Imagino estas capacitaciones dirigidas a las abuelas, la memoria familiar de tantas recetas de cocina de antaño, de destrezas hogareñas que se van perdiendo con la asunción de nuevos y diferentes roles por parte de las mujeres, de sabiduría práctica en el cuidado de los hijos, del hogar, de la economía doméstica. Es un mundo que se va perdiendo y del cual no queda registro. No queda tiempo para conversar de esos temas con las abuelas y muchas de ellas quieren pasar “sus secretos” a las nietas, que no suelen estar muy dispuestas por falta de tiempo. Las abuelas pueden aprender las nuevas tecnologías y compartir con otras sus recuerdos, pueden ordenarlos, pueden difundirlos en sitios web o en blogs, pueden ser un archivo viviente y en línea que perdurará mientras lo sigan manteniendo  y actualizando sus pares.

Las tecnologías le permiten a nuestras adultas mayores desarrollar habilidades y capacidades, además de la percepción que se tiene de la persona mayor ante familiares, amistades y personas de contacto, e incluso su propia autoestima personal. Todo esto beneficia su integración social. Es un campo donde se pueden trabajar iniciativas intergeneracionales, recuperación de la memoria histórica y  acercamiento de las TIC a actividades cotidianas.


Las mujeres con capacidades diferentes

“Las mujeres discapacitadas comprenden el 10 por ciento de las mujeres a nivel mundial y, sin embargo, su salud reproductiva y sus derechos con frecuencia no se tienen en cuenta. Las mujeres discapacitadas, como todas las personas, disfrutan de la totalidad de los derechos humanos garantizados por el derecho y la costumbre internacional. La Declaración y Programa de Acción de Viena, de 1993, son significativos porque afirman que debe darse “especial atención” para asegurar “la no discriminación y el disfrute, en igualdad de condiciones, por parte de las y los discapacitados de todos los derechos humanos y las libertades fundamentales, incluida su participación activa en todos los aspectos de la sociedad.”

Existen estimaciones de que en el mundo hay más de 5.000 millones de personas con algún tipo de discapacidad, ya sea de tipo física, mental o sensorial en la actualidad.

En los países de Latinoamérica y el Caribe sólo entre el 20% y el 30% de los niños y niñas con discapacidad asisten a la escuela debido a la falta de transporte e infraestructura accesible, maestros capacitados, materiales didácticos etc. Respecto del empleo, entre el 80% y el 90% de las personas con discapacidad en la región están desempleados y casi todos aquellos que tienen trabajo reciben salarios muy bajos o ninguna compensación monetaria.

María Esther Mogollón es una luchadora peruana que trabaja para revertir la marginación de las mujeres con capacidades diferentes, incluso a través de las nuevas tecnologías de la información. Las mujeres ciegas, por ejemplo, tienen menos posibilidades ya que requieren programas especiales para que puedan navegar, en los cuales se privilegia el sonido (…) Las TIC son esenciales para articularnos y generar corrientes de información. Los grupos de personas discapacitadas se beneficiarían mucho de ellas, tanto en el intercambio de datos importantes para su situación de salud, como para el encuentro virtual, para acortar y superar las distancias (…) las TIC nos ayudarán a informarnos y articularnos, pero sin olvidar que son las políticas públicas las que tienen que ofrecer respuestas a nuestras necesidades de educación y capacitación.”

En España existe Discapnet, un proyecto dinámico lanzado en 1989 que incluye desarrollos de curso orientados a la accesibilidad en Internet, teleformación y teletrabajo, teniendo en cuenta la adecuación a las personas con discapacidades severas o con posibilidades de padecer infoexclusión. Incorporan herramientas interactivas variadas para mejorar la respuesta a las necesidades de los usuarios, les posibilita trabajar en red y compartir experiencias, para potenciar la participación social y vida independiente.-


(este artículo fue redactado en 2009, pero muchos de los temas propuestos mantienen actualidad. Forma parte del documento “Las TIC, instrumentos en la implementación de las políticas municipales de género: sensibilizar primero”, presentado en el X Seminario de RedMuni: “Nuevo rol del Estado, nuevo rol de los Municipios”,13 y 14 de agosto de 2009. Universidad Nacional de La Matanza).

Si ubicáramos a los feminismos en tres grandes olas, el ciberfeminismo aparecería inmediatamente después de la tercera. No es este el lugar para hacer una revisión del tema, de modo que solo diremos que de los ciberfeminismos (el utópico o liberal; el distópico o radical; el ciberfeminismo social) seguimos el camino señalado por el ciberfeminismo social, que pone el acento en la educación tecnológica femenina.

El término “ciberfeminismo” fue acuñado a principios de los años noventas por el grupo australiano VNS (Venus) Matrix, y desde sus comienzos en 1991, rechaza ser definido por lo que es. En lugar de definición, se idearon cien antítesis, las cien definiciones de lo que no es el ciberfeminismo.

Una aproximación al concepto de ciberfeminismo social y que es del agrado de Montserrat Boix, la creadora del concepto, es la proporcionada por  Adriana Causa, Ianina Lois y Julieta Ojam, en el documento “Piqueteras y TICs: El sinuoso camino de la apropiación". Dicen las investigadoras: "La presencia en el ciberespacio de las múltiples expresiones de lo que se denomina Ciberfeminismo Social (de Miguel y Boix) el cual pertenece a corrientes de pensamiento, preocupaciones, avances teóricos y prácticas muy diferentes con respecto a las que sostiene el Ciberfeminismo radical, asociado a organizaciones, redes y movimientos sociales, que han incorporado las TIC como canales de comunicación con una tradición de pensamiento y acción anterior a la aparición de las redes e Internet donde grupos tradicionalmente marginados reclaman nuevos espacios políticos. Desde el ciberfeminismo social aparece la educación tecnológica femenina como una prioridad: de hecho las cifras sobre la utilización de Internet por parte de las mujeres va en aumento modificando la presencia masculina en el ciberespacio. Pero además de estar y compartir recursos, hay una demanda de contenidos en las web que contemplen los intereses de las mujeres".


El ciberfeminismo social fue pionero en la utilización de las herramientas interactivas de la web 2.0 volcadas al activismo.


La apropiación como concepto referido a las tecnologías de la información y comunicación fue trabajado inicialmente por investigadores franco-canadienses en los primeros estudios al respecto en las décadas de los setentas y de los ochentas; estos investigadores deseaban desarrollar una sociopolítica de los usos que resaltara la dimensión conflictiva de la apropiación de las tecnologías en el seno de las relaciones de producción y de reproducción de la economía capitalista.

Respecto de  la apropiación, resulta interesante la reflexión que realiza Serge Proulx, sociólogo francés que estudia la apropiación social de las tecnologías de la información y la comunicación en las cambiantes sociedades contemporáneas. Comenta el autor que Internet fue americana (estadounidense, aclaro yo) desde su nacimiento, involucrada con las fuerzas armadas, universidades, y después, las fuerzas del mercado capitalista. Así, la red estuvo teñida desde el comienzo por el lenguaje anglo-americano, lo cual se nota en los protocolos de interconexión y en los programas de software. Pero con el paso del tiempo, su uso se esparció por el mundo y los modelos culturales en torno suyo son ahora más plurales y heterogéneos, distanciándose gradualmente de la cultura angloamericana de origen. Afirma Proulx que “la innovación técnica es un proceso de creación dinámica: los rasgos de los aparatos son continuamente modificados”.

Otro autor, Michel de Certau, señala en sus trabajos cómo las prácticas de los usuarios marcan una diferencia con el programa que tratan de imponer la tecnocracia y las industrias culturales. Los usuarios son imprevisibles y, como tales, modifican y desvían los servicios que les son ofrecidos con otros usos que ellos prefieren. La noción de apropiación “permite describir el proceso de interiorización progresiva de competencias técnicas y cognitivas entre los individuos y los grupos que manejan cotidianamente estas tecnologías." 

     En una línea similar encontramos a Manuel Castell, quien señala la doble perspectiva de la apropiación tecnológica: lo que Internet nos hace a nosotros y lo que la gente le hace a Internet. Como leemos en el documento de Neuman de Sega: “Para los habitantes de la periferia del sistema, para los integrantes del mundo de vida popular, las TICs pueden constituirse en una máquina del tiempo: alterar los lugares y el devenir. Es una herramienta muy poderosa que navega intersticios del sistema que escapan al mundo de la producción y funciona en base a una destreza intrínseca del mundo popular: la apropiación.” 

Proulx formula la hipótesis siguiente: un uso significativo de las utilidades de Internet puede llevar al usuario a participar plenamente en la sociedad global de hoy; los nuevos mecanismos que posibilitan hacerse ver y escuchar han hecho visibles a actores hasta hoy anónimos o desconocidos.

Coincidimos con Neuman de Sega en sostener que “para que se dé realmente la apropiación social es condición que el contacto con lo apropiable produzca un cambio, no sobre lo apropiable sino sobre las prácticas sociales asociadas con lo apropiable y luego un paso más allá: los que se apropian deben poder regular el resultado del cambio en las prácticas sociales.” 


En 2004 Proulx escribió una obra llamada La révolution Internet en question, donde habla del modelo mental como la representación subjetiva que un usuario se hace del objeto técnico del que intenta apropiarse. Esa representación subjetiva está en función de lo que la persona sabe, sospecha, intuye respecto del objeto y su tecnología, de las posibilidades que supone puede brindarle y de la disposición que tiene frente a los artefactos, lo cual podría llamarse “cultura técnica”. Otro concepto al que se refiere Proulx es el de proceso de apropiación de Internet, que se define por tres condiciones: la accesibilidad, la comprensión del manejo de los artefactos y la producción de contenidos.-


Motivación, sensibilización, apropiación

No soy especialista en cuestiones de género, pero me interesa el modo en que las mujeres utilizan la tecnología. Como temprana usuaria de computadoras y abonada diaria a las innovaciones en este campo, no dejan de sorprenderme las distintas actitudes de mis pares frente a las computadoras (de escritorio, portátiles), las tabletas, los celulares y la tecnología en general. Y esta observación es la que dio origen a este documento. Muchas veces, su vinculación con la tecnología no tiene que ver con la extracción social o la formación que hayan recibido. Frases como "Esas son cosas para los chicos", "No me atrae", "No tengo tiempo para eso" pueden ser escuchadas en amas de casa, jóvenes profesionales, empresarias de edad madura, universitarias, cajeras de supermercado. De modo que la falta de aprovechamiento, la no apropiación de la tecnología no tiene que ver solamente con poseer una computadora, o tener facilitado el acceso, o la posibilidad de conexión. Hay algo más, otra variable que deberíamos considerar: la representación subjetiva que tienen las mujeres respecto de la tecnología.

¿Cómo interpretar, sino, que mujeres con computadora en su hogar, conexión de banda ancha y con los programas de uso frecuente instalados, prefieran abonar sumas abultadas para hablar por teléfono con sus hijos que residen en otros países, cuando podrían utilizar, por ejemplo, Whatsapp, Skype o cualquier programa de mensajería instantánea, de uso gratuito y con la posibilidad de utilizar la cámara de video?

¿Cómo entender que organizaciones de mujeres con falta de recursos fiancieros para trasladarse y mantener contacto con los nodos de otras provincias, no recurran a la ayuda de  las redes sociales, la teleconferencia, las aplicaciones para trabajar a distancia, todas ellas gratuitas?   
 
¿Por qué no utilizan los beneficios de los blogs, Twitter, Facebook, Instagram, para tener difusión de sus organizaciones sin costo alguno y sin necesidad de tener conocimientos especiales para iniciar la publicación?

¿Cuál es la representación subjetiva que tienen las  mujeres (las distintas mujeres) respecto de las TIC? ¿Cuál es su vinculación con las computadoras?¿Cómo se imaginan a ellas mismas en relación con los dispositivos móviles y de escritorio?¿Le encuentran algún sentido y utilidad? ¿Visualizan como posible el paso del “uso” a la “apropiación”?

¿Qué efectos pueden tener el uso de las TIC en la vida diaria de las mujeres, las organizaciones y los grupos que integran?

Considero que estamos poniendo el carro delante del caballo. Queremos capacitar a las mujeres en el uso de las TIC sin motivarlas primero ni decirles para qué les pueden servir. Si se explicita que se puede trabajar, informar, comunicar, difundir ideas, organizar grupos, celebrar reuniones a distancia, compartir y corregir documentos en línea, alertar sobre cuestiones específicas, estaremos avanzando en despertar el interés para aprender algo nuevo y ajeno a la vida diaria de muchas mujeres.
Trabajar en la sensibilización respecto del uso y apropiación de las nuevas tecnologías es importante para que la capacitación posterior sea positiva. Pero el ciclo no debe terminar allí: debe darse un paso más: aprender a personalizar esas tecnologías y darle un uso productivo y acorde a las necesidades de la mujer, al grupo al que pertenece, la comunidad donde vive. Apropiarse de la tecnología.

La multidiscriminación que padecen las mujeres (por razones de género, situación geográfica, situación económica, aspectos culturales, etc.) unida a la fractura digital, está generando  una nueva forma de analfabetismo y lamentablemente, las estadísticas que se publican sobre la fractura (o brecha) digital pocas veces brindan información sobre la fractura digital de género. A esto se agregan los estudios que señalan el traslado de los roles tradicionales masculinos y femeninos al ámbito de las nuevas tecnologías


Y aquí entra en juego el diseño de las políticas: debe considerarse el componente instrumental tecnológico que ayude en el ciclo de la política y la convierta en un círculo virtuoso. Distintos países están trabajando las cuestiones de género vinculadas con las TIC, con resultados diversos (algunos buenos, otros no tanto) pero todos los casos arrojan interesantes observaciones para tomar en cuenta al momento de diseñar políticas en el área. Las experiencias con distintos colectivos (indígenas, adultas mayores, mujeres privadas de la libertad, discapacitadas) demuestran la importancia estratégica de capacitar a las mujeres en el uso de las TIC para su participación en las dinámicas de los movimientos sociales, a tono con la revolución digital, además de resultar fundamental el manejo de las TIC para el desarrollo personal, laboral y educacional.