Empezando a ser ciberactivista: a veces informo, a veces comunico, otras socializo

Tema de taller. Tema seguro... Cuando alcanza el tiempo, claro.
En este imaginario taller, ya se estuvo trabajando con Twitter, con blogs, con Facebook. Ahora, las grandes cuestiones:

¿como se usan de manera vinculada?
¿cómo difundimos una convocatoria?
¿Nos valemos de la redundancia y ponemos lo mismo en los tres canales?
¿Trabajamos por la regla de oposición, y posteamos contenidos aparentemente disimiles?
¿Optamos por la regla de la progresividad y vamos informando de a poco?
Es una elección que debemos hacer.
Algunas sugerencias: cuando queremos comunicar algo con cierto desarrollo, es conveniente utilizar el blog: podemos escribir, poner fotografías, video, audio, vincular a otras entradas y relacionar con otros blogs y sitios web.
Twitter en estos casos puede servir para informar: un tweet (un trino) y avisamos acerca de la convocatoria: el que quiere mas información puede ir al blog a través del (corto) link.
Pero si deseamos socializar la información, generar diálogos, comentarios y debate, nada mejor que postear en una red social como Facebook (hay temas que pueden generar buen intercambio en LinkedIn). Allí, un comentario acompañado de fotografía y video puede generar un diálogo que involucre a varios amigos y seguidores y a sus propias redes.
Lo importante es tener en cuenta que podemos (y debemos) hacer un uso diferenciado. No tenemos los mismos contactos en Facebook que en Twitter, la velocidad de difusión y permanencia de la intervención es diferente, la forma de redactar no es igual y el seguimiento de las conversaciones difiere. Debemos recordar que se da una cronología inversa y eso, muchas veces, dificulta la comprensión del lector si no le reiteramos pistas a lo largo de los posteos.
Y sobre todo, tener en cuenta que nuestra comunicación forma parte de una estrategia.