Como comentaba en un post anterior, estoy leyendo muchos autores vinculados al tema de internet, activismo, redes sociales y cosa por el estilo. 

No me pregunten cómo ni por qué, pero siempre digo que en algún punto se van a unir mi background de productora de radio de música electrónica con los estudios académicos sobre ciberactivismo...

Et alors, voilá...

Buscando más información sobre The futurica trilogy, me puse a investigar a sus autores, Alexander Bard y Jan Söderqvist. Y he aquí que descubro (en realidad, descubro mi ignorancia) que Bard no es otro que Alexander, el integrante de Army of Lovers, a quienes conocí en mis épocas de Music Top y NRG, a través de un video (después vinieron otros) del tema "Crucified".

Todo tienen que ver con todo, diría Pancho Ibañez.

Por fin se une mi background tecno-radial con la academia y el ciberactivismo.



Estoy leyendo mucho, de aquí y de allá. Comparando, analizando, repensando. Veo videos y películas referidas al tema. Escucho música que se vincula a las acciones de activismo. 

Y siento que, en algún momento, todas las fichas se pondrán en orden (o en desorden) y se producirá el satori. Diré: "Ahí está".

Llevar un blog que me acompañe mientas escribo un libro es tranquilizante. Hablo conmigo misma pero también tengo la posibilidad de leer a quienes quieran dejar comentarios, aunque por ahora no he logrado que alguien me deje sus ideas respecto del ciberactivismo.

Miles de ideas me vienen en mente, casi todas descabelladas. Se me ocurre que explorando muchas cosas al mismo tiempo hará que las antiguas nociones que tengo tan arraigadas comiencen a desquebrajarse y surja lo nuevo. Necesitamos nuevas categorías de pensamiento, nuevos formatos para la discusión. Pensar en la acción colectiva desde la acción colectiva y no a partir de sus representaciones. Ver a nuestros diputados, senadores, presidentes, alcaldes, como lo que son y que tan bien describe David de Ugarte: verlos como nodos filtro.

Y así estoy. Leyendo al mismo tiempo a Alexander Bard y Jan Soderqvist, a de Ugarte, a Castells, a Himanen... Buenas compañías en el camino de pensar, repensar, escribir...