Ciberactivismo y jóvenes: el gusto de trabajar con ellos


Entre los días 21 de junio y 1 de julio estuve en Guatemala y Ecuador, facilitando talleres de nuevas tecnologías y ciberactivismo. Como siempre, fue una experiencia enriquecedora y sorprendente, porque cada vez me encuentro con escenarios diferentes en los que aprendo a las vez que transmito.

La primera actividad tuvo lugar en Xela (Guatemala),y los talleres fueron un esfuerzo conjunto de la RedLad y la Red Nacional por la Integridad de Guatemala. Compartimos las jornadas con jóvenes de San Marcos, Totonicapan y Quetzaltenango, todos ansiosos por conocer un poco más sobre el uso de las redes sociales para el activismo. De allí, la actividad continuó en Ecuador (Quito y Guayaquil), con públicos diversos: jóvenes estudiantes, profesionales urbanos, integrantes del Consejo de Pueblos y Organizaciones Indígenas Evangélicos del Ecuador (FEINE). En este caso, al esfuerzo de la RedLad se unió el de CIDES. Cerré la etapa nuevamente en Guatemala, con jóvenes de Retalhuelu y Suchitepéquez.

Para quienes realizamos actividades de capacitación, cada encuentro es un desafío. Me pregunto cada vez que ingreso al salón: ¿qué expectativas, qué deseos, qué supuestos vendrán acompañando a los participantes? Y la realidad siempre supera mi imaginación: los jóvenes traen consigo tanta riqueza u diversidad cultural que cada taller termina siendo un curso intensivo de convivencia democrática para todos, yo incluida, por supuesto.

Cada uno trae sus ideas, sus hobbies, sus sueños y los incorporamos a las actividades formales. Desde el joven que aporta su guitarra y armónica hasta el dotado para el diseño gráfico, la actuación, la locución, todos estos dones son agregados a los talleres.

No quería continuar con las actividades de la semana sin dejar de expresar mi reconocimiento y admiración por todas las organizaciones y personas que están trabajando para hacer una Latinoamérica mejor, inclusiva y justa para todos sus habitantes.