Ciberactivismo (2) - Entrando en el contexto


Me asusta que se vea a la tecnología aislada del contexto en el que surgió. Que se ignoren las características del período histórico en que aparecieron, las personas que las desarrollaron, las ideas que se divulgaban en el momento en que hicieron su aparición.

Me asusta escuchar hablar de hackers sin conocer la ética hacker ni por qué surgieron en determinado momento. Escuchar a quienes hablan de código abierto o sistemas cerrados sin tener la menor idea del trasfondo.

Tengo estos sentimientos al respecto de la tecnología porque, si bien considero que es una herramienta (en este caso, para el activismo), detrás de ella hay un sustento filosófico.

Me gusta remontarme en estos análisis a la década de 1960 y situarme en San Francisco y Silicon Valley. En aquellos momentos había también una revolución tecnológica (vinculada a las compañías contratistas del ejército), una subcultura hacker, personas que estudiaban los efectos de drogas alucinógenas, el movimiento contracultural hippy, gurúes iluminados, seguidores de doctrinas hindúes y practicantes de budismo zen. Había activistas políticos y jóvenes rebeldes que habían surgido de las entrañas del movimiento de Berkeley Libertad de Expresión. 

En ese escenario podemos distinguir dos grandes grupos: los volcados a búsquedas espirituales y experiencias personales y los enfocados en la tecnología. En principio, no se llevaban muy bien. Los hippies veían en la tecnología una herramienta de control burocrático con la cual el poder limitaría las libertades, temor que era en cierto modo fortalecido por los estudios del historiador Lewis Mumford, autor de "El mito de la máquina". El otro grupo (que luego se denominó hacker) estaba dispuesto a transformar las computadoras en herramientas de liberación.

En la década de 1970 comenzaron a cambiar las percepciones: la informática pasó a ser vista como símbolo de liberación, e incluso hubo cierta fusión entre la psicodelia y el mundo cibernético.

Esto no sucedió aleatoriamente: una de las personas que contribuyó a que se diera esta unión de hippies y hackers en una causa común fue Stewart Brand (organizador, entre otras cosas, de Trips Festival y creador del Catálogo de Toda la Tierra). Brand colaboró con Doug Engelbart para crear una presentación de luz y sonido sobre nuevas tecnologías llamada "La madre de todos los demos". La presentación resultó impactante y marcó un cambio en las percepción de ambos grupos. Generaciones de amantes de la tecnología se inspiraron en aquella presentación. Para Brand, la revolución de las computadoras es un legado que debemos directamente a la contracultura hippy.

@martagaba