Construcción de liderazgos

No tenemos mucho tiempo para desarrollar una charla sobre liderazgo. Mucho menos para pensar en un taller. Pero tal vez lo que podemos hacer es visualizar los eslabones de una cadena, o los nodos que constituyen la red de un lider.

Hace tiempo que vengo buscando imágenes y metáforas que me aproximen a la idea que tengo del lider de nuestros tiempos. Estuve trabajando el concepto de facilitador, de la persona que ayuda a que los otros descubran lo que ya saben y los guía para que logren resultados por sí solos. La idea de la persona que acompaña el crecimiento.

Este es un concepto que require de humildad intelectual, de una alejamiento de lo que llamo “soberbia académica”. El facilitador se hace a un lado, escucha, comprende, rescata los conceptos valiosos y ayuda a que se ensamblen en un todo más grande. Supone que las otras personas tienen algo que decir y que merece ser escuchado. Es un concepto muy diferente de aquel de profesor, instructor, maestro. No se les marca el rumbo a las personas: se las orienta, se las ayuda a emprender el camino, se las acompaña durante el trayecto. Dice Peter Senge que la visión tradicional del liderazgo se basa en supuestos sobre la impotencia de la gente, su falta de visión personal y su ineptitud para dominar las fuerzas del cambio, deficiencias que sólo algunos grandes líderes pueden remediar.

¿Por qué estoy contando todo esto? ¿Por qué no hablar, directamente, de los distintos conceptos de liderazgo, de técnicas de persuasion, de mercadeo politico tradicional, de captación de seguidores? Sencillamente porque todas esas cosas pueden encontrarlas en libros muy completos, en manuales, en seminarios y cursos con famosos especialistas en campañas para candidatos exitosos.


Aquí no queremos construir candidatos exitosos. Aquí buscamos promover líderes.

Lider es la persona con autoridad. El poder no tiene nada que ver con esto. Muchísimas personas han sido líderes y no han tenido poder, pero sí autoridad: la madre Teresa, Mahatma Gandhi, Martin Luther King, el mismísimo Jesucristo como personaje historic. Ellos han tenido autoridad y las personas los han seguido, sin tener una pizca de poder formal. Ese es el liderazgo al que debemos mirar. El liderazgo transformador, que básicamente, es un liderazgo de servicio.

Si estuviéramos en un taller y esta fuera la primera jornada, este sería el momento de comenzar a explorar quién es cada uno de ustedes. Nos entregaríamos nuestras tarjetas, nos presentaríamos. Tal vez, estaríamos presentando por última vez a la persona que creemos ser. Posiblemente, un par de días más tarde, comenzaríamos a presentarnos de otra manera.

La tarjeta de presentación es nuestra identidad plasmada en papel. “Este/a soy yo”, dice ese rectángulo acartonado. Aquí resumo mi vida, señalo mi pertenencia y me etiqueto para que puedan individualizarme entre los millones de habitantes del planeta. Esta tarjeta es un mapa de nuestra personalidad, la que deseamos que sea elegida por los demás para conducirlos… La tarjeta de presentación sería nuestra guía en un primer día de taller.

Allí está todo: quién soy, con qué grupo u organización me referencio, qué es lo que sé hacer, cómo me comunico, qué comunico. Los puntos básicos sobre los que debemos trabajar para construir liderazgo.

Tal vez sería conveniente visitar los dominios de la inteligencia emocional: la conciencia de uno mismo, la autogestión, la conciencia social y la gestión de las relaciones, áreas que aportan un conjunto esencial de habilidades al liderazgo. que la autoconciencia posibilita la empatía y la gestión de uno mismo y que la adecuada combinación de estas dos últimas permite la gestión eficaz de las relaciones. La conciencia de uno mismo es el fundamento esencial del liderazgo emocionalmente inteligente. Si no reconocemos nuestras propias emociones, difícilmente podremos gestionarlas y comprenderlas en los demás.

Ya en un segundo día, nos abocaríamos al nuevo escenario donde actúan los líderes de nuestros días. A los cambios de paradigmas. ¿Por qué, sobre todo en Latinoamérica, las personas mantenemos una imaginario donde el líder es el caudillo, el prohombre, el héroe que rescatará a los ciudadanos de todas las tragedias? ¿Por qué seguimos pensando en los líderes con la vision del siglo XIX?


Los líderes actuales viven en un mundo interconectado, de comunicaciones veloces que saltan las estructuras tradicionales del discurso. En este escenario, los líderes tienes que aprender el arte de la conversación social, no el arte del discurso.

Y el arte de la conversación social no nos remonta a las tertulias dieciochescas, sino a la habilidad de manejar e insertarse en las comunicaciones basadas en las TIC y elmodo de insertarse, no ya en la vidriera de la web 2.0, sino de la era 3.0, la era de la web semántica. Este Nuevo liderazgo deberá aprender a ocmunicarse en un mundo veloz, multicultural, descentrallizado en cuanto a generación de opinion, desagregado en cuanto a audiencia, con segmentos claramente identificables. Un blogger es capaz de generar opinión y amplificarla sin que las estructuras de poder puedan detenerlo. Vean, sino, lo que sucedió en Egipto con el Movimiento 6 de Abril. Los partidos deben entenderlo y utilizar esa novedad de la sociedad digital asumiéndola lo antes posible.

En un tercer días de taller, habiendo definido quiénes somos, qué comunicamos y cómo lo comunicamos, pasaríamos dotar de herramientas a este lider que se mueve en nuevos escenarios.

Y aquí entra el branding político, que permite posicionar la filosofía del partido y de los nuevos líderes a partir de lo que las personas desean recibir. Es el momento de pensar en la construcción de una narrativa propia, vinculada a los temas a los que desean estar asociados. De imaginar la simbología y la imagen. De definir a qué segmentos de la población desean llegar con su mensaje. De analizar los canales de comunicación. De construir los espacios de organización y movilización.

(Charla brindada por Marta Gaba ante la Red de Jóvenes de Latinoamérica y el Caribe, el 6 de abril de 2011 en Buenos Aires).