La participación ciudadana en la gestión de gobierno a través de audiencias públicas (Parte 2)

Punto 1. Las Audiencias Públicas.

1. Introducción

Cuando se analiza un instituto como el de las audiencias públicas, surgen de inmediato una serie de preguntas y en este capítulo intentaremos hallar respuesta a algunas de ellas: ¿qué tipo de racionalidad atraviesa a las audiencias públicas? ¿a qué modelo responden? ¿qué principios las rigen? ¿qué tipo de participación proponen? ¿desde qué lugar se convoca a los ciudadanos a participar en ellas? ¿qué aspectos están comprometidos en su convocatoria? ¿puede lograrse un efectivo acceso a la información por parte de todos los sectores convocados a participar? ¿cuál es el modelo cívico imperante que les da sustento?
Las preguntas formuladas servirán como disparadores para orientar la investigación que proponemos. Especial consideración deberemos prestar a las distintas definiciones que se proponen para caracterizar las audiencias públicas; podremos advertir que conforme sea el enfoque que intenta conceptualizarla, se pondrá el acento en un elemento específico, minimizando la importancia de otros. Unido al tema de la definición conceptual intentaremos distinguir las audiencias públicas de otras figuras jurídicas. Asimismo, será necesario contemplar que este instituto se encuentra inserto en un proceso participativo y que su celebración concreta constituye simplemente la fotografía de un instante de ese proceso. Con el propósito de avanzar en este tema, conviene que recordemos las palabras de Héctor Poggiese, quien afirma que los procesos participativos deberían ser vistos como una obra multipropósito, porque además de aquello para lo que fueron convocados, aportan otros elementos: un nuevo conocimiento, nuevas prácticas, nuevos actores; no se agotan en la mera convocatoria para un proyecto(4). Por último, trataremos el tema de las fortalezas y debilidades que encontramos en este instituto.